¡Super novias!

¡LLegamos a la última publicación del especial de Nuestra Boda!

Y esta publicación es muy importante porque no es exactamente del día de la boda sino de un año después.

Como se imaginarán, luego de un año de casados yo aún seguía con la ilusión de nuestra boda y siempre tenía la idea de una posible post-boda alrededor de mi cabeza. Así que conversé con Jimmy y luego de proponerle la idea me dijo “Si tú quieres, hagámoslo” Para mí eso era suficiente para empezar a planificar nuestra sesión.

Ahora, yo no quería un Trash the dress (literal) en el que se hacen cosas muy forzadas como ensuciar el vestido o revolcarse en el mar y en el que destruyen el vestido por completo. Yo quería que fuera una sesión para recordar nuestra boda y celebrar nuestro primer año de casados en un escenario espectacular.

Para ello fuimos en busca de un fotógrafo que pudiera captar estas ideas, que fuera muy bueno en fotografía de exteriores y que tuviera un estilo muy natural y espontáneo. Así es como llegamos al súper talentoso Frank Andonaire. Nos reunimos con él por primera vez y no tuvimos complicación en explicarle que es lo que buscábamos porque de por sí, Frank ya tiene un estilo que nos gusta, entonces fue muy fácil llegar a esa conexión. Luego de soltar algunas ideas de locaciones, solo pudimos concluir en que tendría un mood invernal por lo que quedó como tarea buscar opciones de locaciones con nieve.

Si son de Perú, saben que para encontrar nieve hay que subir por la cordillera de los Andes, entonces definitivamente sería una aventura. Luego de investigar posibles lugares encontramos una ubicación “estratégica” camino hacia Ayacucho. Se trata de uno de los pasos de altura más elevados en esta ruta llamado “Abra Apacheta” y está a nada más que 4,900 msnm.

Llegar hasta allá fue un viaje de carretera en el que conocimos muchos paisajes hermosos, pero también fue toda una travesía en la que casi nos quedamos sin gasolina, no pudimos sacar dinero en efectivo y ya en la locación, la altura y la falta de oxígeno me afectó muchísimo. ¿Pero ya estábamos ahí no? ¡No podía echarlo a perder! Así que tuve que ponerme fuerte y aguantar no sólo el malestar por la altura sino también el frío gélido que todos tuvimos que soportar.

¿Lo mejor? Es que valió la pena completamente.

Este fue el resultado de esta aventura de altura:

¿Les gustó?

Si aún no se casan y ni siquiera habían pensado en una sesión de Post-Boda, les aconsejo que se lo tomen con calma. Conversen entre ustedes y no se estresen aún. Además, no hay una fecha “correcta” para hacer este tipo de sesión, puede ser a la semana de casados, al mes, al año, ¿A los 5 años? ¿Por qué no? ¡Hay un millón de posibilidades!

El único requisito es que aún no hayan vendido o regalado el vestido y el traje, por lo demás sólo les puedo decir que lo hagan. No sólo vivirán una experiencia bonita viajando, conocerán nuevos lugares y aun así tengan complicaciones como la nuestra, el resultado lo valdrá completamente.

¡Espero se animen!

Un beso enorme a todas y gracias por acompañarme en este increíble especial de Nuestra boda que hoy llegó a su fin.

¡GRACIAS!